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Govinda Valbuena

Cocina Saludable

Mi nombre es Govinda Valbuena, tengo 34 años y principalmente me dedico a la fotografía, diseño 3D y desarrollo de cursos por Internet. Desde pequeño siempre me ha gustado la cocina y siempre digo con total seguridad que si mi trabajo principal no fuese el diseño 3D entonces me dedicaría a la cocina.

En este sitio web estaré compartiendo recetas, en su mayoría recetas saludables que me ayudaron a perder peso, consejos sobre como cambié mi hábitos alimenticios y como logré mis objetivos de perder peso.

Llegué a pesar 114 kilos (Incluso creo que más), tenia un estilo de vida muy sedentario, no cuidaba mi salud y nunca me preocupé de alimentarme adecuadamente. Todo esto fue un proceso de transformación de 15 meses en los que fui experimentando conmigo hasta conocerme mejor y saber qué cosas funcionaban para mi.

Y es ésta la experiencia que quiero compartir contigo, con suerte mucho de lo que he aprendido en este proceso pueda ayudarte a ti a lograr objetivos similares o simplemente a comer mas sano.

Quiero aclarar que no soy un especialista en nutrición, no soy médico o preparador físico. Soy una persona normal como tú, con un trabajo normal y un trabajo para nada relacionado con nutrición o salud.

Todo lo que te voy a exponer en mi sitio web está basado en mi experiencia, cosas que me funcionaron a mi y que si las usas como referencia para experimentar contigo también podrás obtener conclusiones que te ayuden a perder peso o acostumbrarte a comer sano.

Como todas dietas, debes usarlas solo como referencia, siempre investiga bien con especialistas del área para asesorarte mejor, nunca tomes decisiones que pongan tu salud en riesgo, sobre todo si padeces de alguna condición particular de salud.

Mi Historia

De cómo perdí 30 Kilos en 15 meses.

Contexto

Antes de contarte como fue que perdí peso quiero ponerte un poco en contexto, así comprenderás mejor la situación e incluso la razón de porque llegué a pesar +114 Kilos!

Todo comenzó en 2009, siempre fui una persona de contextura muy delgada pero en ese año 2009 empecé a ganar buen dinero con mi trabajo, al tener más ingresos podía darme más lujos de comer fuera de casa.

Solía comer fuera de casa todos los días, pero las comidas más fuertes eran el domingo, tenía la costumbre de ir al Burger King cerca de mi casa y pedir la hamburguesa más grande con triple carne, papas más grandes, bebida más grande y además unos aros de cebolla grandes extra. Cerraba la comida con un Sunday de McDonalds de postre. (casi 2500 calorías en una sola comida)

Naturalmente empecé a subir de peso, pasé de 74 kilos a casi 88 en un solo año, pero para ese momento no me importaba ya que «no era gordo» y era feliz comiendo.

Luego gradualmente fui bajando las cantidades de lo que comía y empecé a controlar las salidas a comer en la calle para ahorrar dinero y también cuidarme un poco. Ya en 2010 pesaba 92 kilos y aunque no subí de peso tampoco lograba bajar.

Ese fue mi peso «normal» durante mucho tiempo hasta 2014 cuando me fui a vivir a España, allí estuve casi dos años de los cuales los primeros meses fueron muy difíciles emocionalmente para mi, no me sentía bien recibido por el país y estaba muy deprimido.

Empecé a subir mucho de peso hasta llegar a pesar 114 kilos, fue la última vez que me pesé y me había alarmado saber que estaba tan gordo. Sin embargo incluso para ese momento no le di mucha importancia asegurándome que «algún día iba a perder peso».

No me volví a pesar más, pero estoy seguro de haber subido unos 5 kilos más después de eso ya que tuve que comprar nuevos pantalones de tallas más grande ya que los que tenía me apretaban mucho.

Solo los últimos meses que estuve en España pude controlar un poco la dieta y regresar a la talla de pantalones que tenía. Antes de dejar España mi peso era de 103 kilos.

Luego por cosas del destino tuve que mudarme de nuevo, el destino era Querétaro, México, lugar donde vivo desde 2015.

En este país se come muy rico, le tomé mucho cariño a los tacos y a la comida de calle y empecé a subir de peso de nuevo. Todo lo que había perdido en España lo estaba empezando a ganar «sin darme cuenta».

El momento del quiebre

Así me refiero yo al momento en el que dije ya basta, que tenía que hacer algo por mi salud y por controlar mi peso, si seguía de esa forma iba a generar daños a largo plazo y probablemente irreparables en mi cuerpo.

Esto ocurrió el 03 de Mayo de 2018, lo recuerdo claramente: Iba a salir a una tienda cercana que esta a 5 calles a comprar una Coca-Cola y unas Pringles para comer como Snacks.

Me senté en las escaleras de la casa para ponerme los zapatos y al doblarme para ponerme los calcetines me quedé sin aliento y tuve un ligero mareo. Al incorporarme me tomó unos minutos recuperar el aliento.

Ese fue uno de los momentos donde he sentido más miedo en mi vida, estaba aterrorizado! Me había quedado sin aliento, en mi casa al ponerme unos calcetines. Era demasiado sedentarismo, tenía que hacer algo por mi.

Fue allí cuando decidí perder peso, invertí unos 2 días en buscar dietas de referencia, que si la dieta del atún, la dieta keto, la dieta de la piña, etc. Ninguna me parecía confiable y todas prometían grandes cambios pero con sacrificios muy grandes.

En ese momento mi peso era 107.8 Kilos. Lo recuerdo claramente, al día de hoy mi peso regular son 76-78 kilos, oscila en esos números.

Me considero una persona inteligente, que analiza bien la cosas antes de hacerlas y ésta no era la excepción, tenía que hacer un cambio en mis hábitos alimenticios y rutinas diarias pero no podía ser algo radical, tenía que ser gradual para acostumbrarme y no verme tentado a recaer.

Para mi lo primero fue analizarme, antes de saber que tenía que cambiar de mi forma de comer necesitaba saber que alimentos mi cuerpo no procesaba bien, cuales me caen mal y cuales afectaban negativamente mi digestión o mi estado de humor.

Para eso lo que hice fue experimentar conmigo mismo, de hecho es el primer consejo que puedo darte: Experimenta contigo. De hecho te presto esta idea que usé: Piensa en ti como un experimento científico.

Debes probarte para obtener muestras, analizar resultados y poder tomar medidas en base a ellos, es muy divertido analizarte, además aprendes a conocerte.

Ahora que he pasado por este proceso y que además me he divertido muchísimo en el proceso puedo mirar hacia atrás y tratar de simplificarlo para ti en 4 fases: Evaluación, Sustitución, Costumbre y Ejercicio.

Ya justo voy a explicar de que se trata cada una.

Fase 01: Evaluando mi cuerpo

Para conocer que comidas me caen bien y cuales no

Tenemos que tener algo muy claro antes de comenzar: Cada persona es distinta y por lo tanto cada persona necesita ajustes distintos en la su dieta y su rutina. Ninguna dieta famosa es exitosa para cada persona, la mejor dieta para ti es la que se ajusta a tu cuerpo, lo nutre y no lo pone a trabajar demás.

Como cada persona es distinta, los ajustes para cada uno serán diferentes, sin embargo no te preocupes, saber qué es lo que le sirve a tu cuerpo es más sencillo de lo que parece, solo necesitas conocerte mejor!

Debes aprender que cosas te caen bien a tu cuerpo y cuales no, por ejemplo con el tiempo en mi caso desarrollé intolerancia a la lactosa pero me gusta mucho el queso, es algo que no quería sacar de mi dieta, por lo tanto tenía que saber cuales quesos me hacen daño y cuales no.

Qué fue lo que hice? Fui comprando varias variedades de queso: Mozarella, Brie, Oaxaca, Gouda, Requesón, Cottage, Queso de Cabra, Parmesano, Suizo, etc. Durante dos días comía solo el mismo tipo de queso en mis comidas habituales.

Aprendí que el Requesón, Cabra y el Cottage en su versión bajos en grasas son los que mejor tolero y que quesos muy cremosos como el Gouda o el Manchego me caen mal, me producen muchos gases e incluso reflujo, me hacen erutar mucho.

Ese experimento lo hice con el queso, algunos vegetales, frutas, platos de comida procesada, comida de la calle, comida rápida y bebidas. Con ello aprendí muchísimo, me impresionó darme cuenta de que comía muchas cosas que no me caían bien.

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Incluso hice experimentos un poco más drásticos, por ejemplo pase 4 días completos comiendo pizza en todas mis comidas, quería saber cómo el exceso de ciertos alimentos me afectaban en el cuerpo.

Los resultados fueron muy interesantes. La pizza es mi plato de comida favorito, disfruto comerla y me pone de buen humor hacerlo. Lo que aprendí es que después de comer pizza tengo un pico muy alto de energía, siento que puedo hacer muchas cosas pero después de unas 40 minutos aproximadamente me da un bajón de energía demasiado fuerte. Todo me da pereza y hasta me dan ganas de tomarme una siesta.

También afectó terriblemente mis heces fecales, eran más secas, duras y de diámetro mayor, tanto que me hacia daño al pujar para evacuar, mi recto incluso se lesionaba y sangraba. Aprendí que todo eso ocurría por los excesos de cantidades de harina.

De hecho aprovecho para darles otro consejo: siempre deben evaluar sus heces fecales al ir al baño, no entiendo como hay personas que no se ven la popó. Es necesario conocer tus heces fecales, ellas son las muestras de como has comido te ayudan a detectar si algo malo está pasando en tu digestión o con lo que comes.

Luego hice otros experimentos: Pase 4 días comiendo solo pollo hervido y brócoli ya que había leído que era la dieta que había hecho Hugh Jackman para prepararse para sus papeles de Wolverine en sus películas.

Ese me enseñó a que es una combinación genial para perder peso y cargarte de energía, pero me daba hambre muy pronto y cuando tengo mucha hambre me pongo de mal humor e irritable.

Con cada experimento que hice aprendí algo, empece a ver que cosas puedo comer regularmente, cuales debía evitar comer y cuales debía comer en menor cantidad para no ocasionar un malestar.

Mi consejo para ti es ese: debes experimentar y durante al menos dos días comer ciertos alimentos para aprender sobre ellos y tu cuerpo, cada cuerpo es distinto y por lo tanto las conclusiones de cada persona son distintas.

Te aseguro que vas a aprender mucho de ti, y al tener los resultados podrás tomar mejores decisiones al comprar alimentos en el mercado, preparar comidas o incluso elegir que comer en la calle.

Fase 02: Sustitución de comidas

Empiezas poco a poco a cambiar la forma de preparar la comida que ya comes

Ahora que ya aprendí que alimentos son los que me favorecen y cuales no entonces toca acomodar la dieta. En todos los lugares que investigué y profesionales cuyos tutoriales o videos de alimentación había visto concluían en que el éxito de perder peso es al menos un 80% debido al cambio de dieta y el resto se complementa con ejercicios.

Cada profesional de nutrición o preparador físico difiere en que tipos de alimentos consumir, la frecuencia de las comidas, cantidades o porciones a servir en el plato, etc. Pero todos coinciden que la dieta es clave. Si tantas personas e instituciones certificadas tenían esa conclusión entonces allí tenia que estar mi primer esfuerzo: En modificar mi dieta. 

En el pasado aprendí que las dietas extremas tienen un punto débil: La ansiedad. Les explico: En algún momento llegué a seguir una dieta que aconsejaba comer vegetales crudos y frutas sin procesar, además incluir una porción de pollo en cada comida.

Seguí esa dieta al pie de la letra, pero tras 5 días de hacerlo la ansiedad es demasiado fuerte y cuando te toca hacer tu «Cheat Meal» o «Comida Trampa» tiendes a comer demasiado o exagerar en lo que comes, precisamente por esa ansiedad que acumulas al haber cambiado tan dramáticamente la comida.

Con esa experiencia previa sabía que cualquier cambio que hiciese tenia que ser gradual, despacio, poco a poco. Después de todo no tengo apuro, ya había tomado la decisión de cambiar y quería resultados que se mantengan el el tiempo, no algo momentáneo y ya.

Alguna vez leí que para que algo se convierta en rutina tenemos que hacerlo entre 20 y 40 días hasta acostumbrarnos, esa idea era algo que tenía (Y aún tengo) muy presentes en mi cabeza, me atormentaba y ya que había experimentado con la comida, también podía hacer un experimento para ver si eso era cierto. Para mi sorpresa, así fue.

La calve para ajustar gradualmente la dieta es la sustitución de comidas o ingredientes. Por ejemplo, Me gustaba beber café con una cucharada de azúcar, así que lo primero que hice fue cambiarla por fructosa, luego por la Stevia, luego fui reduciendo poro a poco la cantidad de dulce que ponía al café hasta que aprendí a beberlo al natural, sin endulzarte.

Es un ejemplo que ilustra muy bien lo que hice para no ser drástico y tolerar el cambio, ademas en el proceso de 40 días podía probar si era cierto que podía acostumbrarme a algo nuevo en ese tiempo 🙂

Por ejemplo, si bebes muchas bebidas gaseosas como 7Up o Coca-Cola entonces no dejes de tomarlas de golpe, en lugar de tomarte una completa, toma la mitad al comer, la otra mitad en otra comida. Ve poco a poco reduciendo la cantidad hasta que te acostumbres. Recuerda, toma 40 días acostumbrarse 🙂

Te comes 20 tacos? (Yo llegaba a comerme 24 de los pequeños al cenar) entonces bebe un vaso grande de agua antes de ir a los tacos, así cuando llegues no te comes 20, te comes 16, y así poco a poco vas bajando. Yo pasé gradualmente de comer 24 tacos a luego 20, 18, 16, 12, 10, 8. Hoy solo me como 6 y quedo super satisfecho.

Mi consejo para ti es que no cambies de golpe, debes ir poco a poco. Los cambios graduales son sostenibles en el tiempo, no te apures. Es mejor ir poco a poco en control de lo que haces.

También debes tener paciencia, para acostumbrarte a los cambios se requiere de tiempo y al ser algo gradual es más fácil lograrlo. Es totalmente cierto que toma 20-40 días acostumbrarse a un nueva rutina, soy prueba de ello.

Fase 03: Me acostumbré a comer sano

Toma tiempo, paciencia y sobre todo disciplina

Ya tenía mis sustitutos para el azúcar, mis pastas o mis bebidas gaseosas. En el caso de la pasta por ejemplo dejé de comer tanta pasta de harina y empecé a probar alternativas como pasta de legumbres, de garbanzo o de zanahoria. Unas me gustaron mucho, otras tenían un sabor terrible que no quise incorporar a mi dieta.

Yo quería cambiar cosas en la dieta pero no iba a dejar de comer con buen sabor, si la pasta de legumbres por ejemplo no me gusta en sabor o en su textura entonces no lo uso. Aprendí a preparar pasta de zucchinni (Calabaza o Calabacín) y la disfruto tanto o más que la pasta tradicional.

Con las gaseosas fue distinto, empecé a reducir el consumo como ya les he explicado pero aún me provocaba tomarme una de vez en cuando. Lo que hice fue preparar un concentrado de té de Jamaica con limón y lo tenia guardado en el refrigerador. Cuando me provocaba una gaseosa entonces me destapaba una botella de agua gasificada y le ponía un poco del concentrado. Así aguantaba el antojo, tenia mi bebida gaseosa y era más sano.

Cuando pasas la fase de adaptación a todos esos sustitutos entonces es más fácil estabilizar la alimentación. Por ejemplo puedes crear un menú de 10 desayunos posibles sanos que puedes preparar en casa, que sabes que te gustan y no le caen mal a tu organismo.

Al tener 10 variaciones de desayuno es fácil comer sano y alternarlos para no sentir que comes lo mismo todos los días. Lo comento porque hay algunas personas que odian comer lo mismo a diario.

De hecho, en esta pagina web iré compartiendo esas recetas cool que me ayudaron a perder peso, eventualmente verás mi menú de 10 desayunos para perder peso o 10 meriendas, o 10 cenas, así podrás cambiarlas sin llegar a aburrirte de alguna.

Pero, que hay sobre el Cheat Meal? Aún lo hago?

Claro que si, comer sano y controlar tus alimentos tiene una ventaja enorme: Sabes cuantas calorías estas consumiendo en promedio al día, y allí esta la clave para perder peso: Debes consumir una cantidad de calorías menor a la que gastas diariamente.

Por ejemplo, si tu por tus actividades diarias consumes cerca de 1600 calorías al día, para perder peso debes al menos consumir 1400, ese déficit hipocalórico te ayuda a poco a poco ir perdiendo peso.

Si por ejemplo quieres comerte una hamburguesa de Burger King porque tienes antojo entonces compra solo la hamburguesa, sin papas fritas ya que puedas hacerlas sanas en casa (Revisa mis recetas) y sin bebida Coca-Cola, puedes cambiarla por la bebida gaseosa sana que expliqué antes.

En este ejemplo la hamburguesa que deseas comer tiene unas 850 calorías, entonces el resto del día debes comer alimentos que te ayuden a mantenerte en la linea hipocalória, es decir, comes menos calorías de las que gastas. Así que esas 600 calorías restantes debes «estirarlas» en el resto de las comidas del día.

Y no, no es imposible, hay formas de lograr comidas nutritivas, bajas en calorías que te llenan, que te dejan satisfecho por dos horas por ejemplo, y luego la repites y así hasta que te mantengas en la linea ya que sabes que es el día de comer tu hamburguesa.

No dejes de comer cosas que te gustan. Después de todo debes ser feliz para perder peso, no puedes hacerte infeliz privándote dramáticamente de alimentos que te agradan. Lo que si hay que hacer es controlar las porciones de esos alimentos.

También debes tomar consciencia, si hay comidas con alto conteo de calorías que te gustan mucho debes enseñarte poco a poco a dejar de consumirlas o cambiarlas por su versión sana. Cada comida «malvada» tiene una alternativa sana que si bien puede que no tenga el mismo sabor de la original, se parece mucho como para matar el antojo y dejar la consciencia limpia.

Aprende y domina el arte de sustituir ingredientes para lograr alimentos más sanos, en algunos casos te vas a sorprender de la cosas deliciosas que puedes comer con la conciencia tranquila de que te nutren bien y te cubren tus antojos de dulce o salado.

Yo ya lo hice, logré acostumbrarme a comer sano diariamente en casa, cada 10 días aproximadamente cometo un «pecado» y me como algún taco, me bebo una Coca-Cola o unas rebanadas de pizza. Pero siempre que lo hago es con consciencia de como ha sido mi alimentación en la semana y en el día.

Soy muy feliz preparando comida en casa, me gusta, me divierte conseguir y experimentar nuevas formas de cocinar y comer las cosas que me gustan en sus versiones sanas.

Precisamente por esa pasión de cocinar y porque he encontrado formas deliciosas de comer rico y sano sin necesidad de consumir muchas calorías es que he creado este sitio web, para compartir todo lo que he aprendido y seguiré aprendiendo.

Fase 04: Incorporar actividad Física

Necesitas apartar tiempo para eso

La dieta fue el primer paso para iniciar el cambio, pero un cambio en la dieta no era suficiente, ademas de esto sabia que tenia que enseñarle a mi cuerpo a estar muy activo de nuevo,

En mi mente era algo que no me parecía tan difícil, antes de subir tanto de peso yo hacía mucho excursionismo y senderismo, viajaba mucho y caminaba mucho, siempre me ha gustado y decidí empezar por allí.

No quería gastar en un GImnasio, no iba a pagar un entrenador personal, todos los cambios que tenía que hacer debían ser sostenibles en el tiempo, por eso elegí caminar. Es gratis, lo único que necesito son unos buenos zapatos y salir a caminar.

Y como casi no lo hacía tenía que empezar de poco, así que eso hice, mi primer objetivo fue caminar 5 KM a la semana, distribuidos como quisiera y fuese más cómodo para mi. Sin importar que hubiera hecho en la semana, tenía que caminar 5KM voluntariamente para ir creando el hábito, para acostumbrarme.

Ese ritmo de caminar 5km lo mantuve por dos semanas, luego lo incrementé a 10km a la semana por dos semanas más. En este punto ya tenía un mes saliendo a caminar todas las semanas, mi cuerpo ya se estaba acostumbrando así que di un salto y me propuse alcanzar nuevos objetivos.

Ahora el objetivo era hacer 35km a la semana, sin importar como los hiciera o distribuidos de cualquier forma, 5 un día, 3 otro, 8 otro día, no importaba, eran 35km a la semana. Eso lo mantuve por dos meses.

En este punto mi ritmo había mejorado muchísimo. MI ritmo era genial, podía aguantar mucho más, ademas al juntarlo con comer sano la pérdida de peso era abrumadora, perdía entre 2-3 kilos por mes.

Ya tenía 4 meses caminando, entonces fue cuando llevé mis objetivos a un punto mayor. Me propuse caminar 10 km mínimo al día por 5 días a la semana, dejando dos días para descansar. Mi promedio era genial, me tomaba cerca 2 hora seguidas cainar para recorrer 11 o 12 Kilómetros.

Fue mi mejor momento, caminé tanto que tuve que comprarme zapatos dos veces en un año, se me desgastaban muy rápido, y eran zapatos para aguantar caminatas de 10km. Ya en este punto estaba tan acostumbrado a salir a caminar que aprovechaba ese tiempo para ser productivo.

Caminar me relaja, y aunque siempre llevaba buena música para animarme tenia dos horas al día para caminar, pero también eran dos horas al día para organizarme, planear mejor que iba a comer, mi trabajo y el resto del día o el día siguiente.

Llegaba agotado a casa pero con la mente más clara y serena, mejor organizado. Esto me ayudó también a dormir mejor. Mi sueño era más profundo, al despertar me sentía más recargado de energía. Era un circulo vicioso, mientras más caminaba mejor me sentía.

Me acostumbré tanto a caminar que al día de hoy lo sigo haciendo para todo: Ir al supermercado, ir a pagar servicios, pasear a mi perrita, ir a imprimir algo o incluso salir con mi novia a comer. Si el lugar a donde vamos está en un radio de 5km entonces vamos y regresamos caminando.

Eso es al día de hoy clave en nuestro ritmo de vida, caminamos para todas partes juntos, solo usamos coche cuando las distancias son más lejanas o cargamos con muchas cosas que transportar. Te acostumbras muy pronto.

Ahora bien, quiero aclarar que no es solo caminar suave como si estuvieras de paseo en un centro comercial viendo tiendas, salir a caminar requiere empeño, debes apretar siempre el ritmo. Al principio cuesta un poco pero luego es más fácil.

La clave es siempre caminar apresurado, intensamente, sin llegar a trotar, que el rimo de paso sea lo más rápido posible apoyando bien la planta del pie en el suelo. Tus ritmo cardíaco debe estar elevado (Pero cuidado con no elevarlo mucho), debes sentir que se te entrecorta un poquito la respiración.

Cuando caminas de esa forma le estás exigiendo a tu cuerpo, lo sacas de su zona de confort al que lo tienes acostumbrado y lo empujas a una nueva zona de actividad que con el tiempo él solo se acostumbra a ello.

Nunca troté, solo caminé mu rápido. Solo empecé a trotar cuando mi peso era de 84 kilos, esto lo hice para cuidar mis articulaciones, al pesar tanto las podía lastimar trotando por lo que solo caminaba muy intensamente. Quería conservar mis articulaciones bien hasta la vejez.

Mis consejos para ti son estos:

Primero debes tener zapatos cómodos, preferiblemente que aguanten 10km o 20km, son la clave para que no te salgan llagas en los pies y no te duelan mucho.

Segundo, debes estar siempre bien hidratado, puedes salir con una botella de agua de un litro y racionarla en tus tiempos de caminata. Yo en particular bebía dos sorbos de agua cada 5km. Luego al llegar a casa me quitaba los zapatos, esperaba que mi cuerpo llegase a reposo pleno, me daba un baño y solo entonces bebía agua para re-hidratarme.

Tercero, al hidratarte bebe agua despacio, no bebas demasiada muy rápido, si lo haces estarás bebiendo más agua de la que necesitas.

Cuarto, lleva buena música contigo, desde música suave para bajar el rimo al caminar y tomar «descansos» de un rimo intenso hasta música más activa que te guste para esos momentos donde deseas ir al límite.

Quinto, siempre debes monitorear tu ritmo cardíaco, para ello hay cientos de relojes y brazateles inteligentes que te ayudan a medirlo, puedes usar el que prefieras siempre que sea preciso. Los que son muy baratos no sirven, son muy imprecisos.

Y finalmente debes divertirte, caminar y hacer actividad por tu salud, es divertido. No es una obligación, lo haces por ti, por mejorar. Para generar cambios en tu vida debes dejar de hacer lo que haces habitualmente y generar nuevos hábitos, sal de tu zona de confort y diviértete contigo mismo.

Conclusiones Finales

  • No te engañes a ti mismo. Engañarte es lo peor que puedes hacer, hacerlo da pie a mas engaños y nunca generar los cambios en ti que necesitas hacer.
    Por ejemplo, no te engañes al decir que hoy no sales a caminar y mañana si, si hoy te toca alcanzar 5km de objetivo entonces sal y hazlos. SI te engañas una vez lo harás más adelante. Ataca esa debilidad a tiempo.
  • Comer sano no es sinónimo de comer poco, comer sin sabor o dejar de comer cosas que te gustan. Comer sano es cambiar hábitos nocivos que tienes por hábitos saludables. Como he comentado antes, siempre hay una versión sana y deliciosa para comer de un tipo de comida que te gusta mucho comer. Investiga y sustituye ingredientes.
  • Acostumbrarse toma tiempo, necesitas 20-40 días para acostumbrar a tu cuerpo y sobre todo tu MENTE a salir a caminar, comer mas sano o cualquier cambio que deseas aplicar. No te impacientes, toma tiempo adaptarse y sobre todo no te engañes.
  • Apóyate en profesionales para atender dudas, conoce como funciona el porcentaje de grasa en el cuerpo, como ganar masa muscular, sigue gente en Instagram que sabe del tema para complementar tu cambio. Si tienes una duda siempre consulta a un profesional, no hagas ningún cambio drástico que pueda afectar tu salud negativamente sin asesorarte con un profesional.
  • Las pastillas mágicas para perder peso, dieta keto, ayuno intermitente, fasting, etc todas esas cosas son medidas extremas para ver cambios en poco tiempo. Tienen el problema de que no son sostenibles en el tiempo, generan ansiedad y es fácil recaer en malos vicios. No hay trampa que valga, el cambio real y sostenible se hace poco poco, gradualmente y comienza en tu mente.
  • Cada quien tiene un punto de quiebre distinto, un momento que le hace ver las cosas en estado de alarma y tomar consciencia de que un cambio es necesario para mejorar la salud. Sin importar cuando ocurra tu momento, en el momento que ocurra abrázalo, úsalo a tu beneficio, que te ayude y anime a seguir. No decaigas, cada vez que pienses en flaquear y volver a costumbres que tenias antes piensa en tu momento de quiebre, en que no quieres vivirlo de nuevo.
  • Sé feliz en el proceso. Si algo en tu proceso de cambio te produce mal humor entonces no está bien, debes evaluar que sucede y hacer ajustes. Perder peso es super divertido y motivante. Te motivas a ti mismo y motivas a tu familia a cuidarse mejor una vez que ven los cambios en tu físico y tu actitud.
  • Aconseja a otros un enseña a comer sano, pero tampoco seas una molestia obligando a los demás a cambiar como lo has hecho tu. Cada quien tiene un ritmo distinto y una forma de darse cuenta diferente de que necesita cambiar. No te entrometas, sé feliz tu y deja ser felices a los demás.